Washington D.C.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su gobierno mantiene conversaciones “a muy alto nivel” con autoridades de La Habana y planteó la posibilidad de una “toma amistosa de control de Cuba”, sin detallar el alcance o significado de esa afirmación.
En declaraciones a la prensa antes de viajar a Texas, el mandatario señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, encabeza los diálogos con líderes cubanos.
“El gobierno cubano está dialogando con nosotros. No tienen dinero. No tienen nada ahora mismo. Pero están dialogando con nosotros, y quizás logremos una toma de control amistosa de Cuba”, afirmó Trump.
La Casa Blanca no ofreció aclaraciones adicionales sobre los comentarios del presidente, que se producen en un contexto de alta tensión bilateral.
Un punto crítico en la relación bilateral
Trump calificó a Cuba como “una nación fallida” que “quiere nuestra ayuda”, sugiriendo que la crisis económica de la isla podría estar llevando a un momento decisivo en la histórica confrontación entre ambos países.
Cuba, gobernada por un sistema comunista desde 1959, ha sido uno de los principales adversarios de Estados Unidos durante más de seis décadas. Washington mantiene un embargo comercial contra la isla desde 1962, tras la fallida invasión en Bahía de Cochinos patrocinada por la CIA.
Las declaraciones del presidente también ocurren días después de que el gobierno cubano informara sobre un enfrentamiento armado frente a su costa norte, cuando una lancha con matrícula de Florida -tripulada por 10 cubanoestadounidenses armados- abrió fuego contra militares cubanos. El saldo fue de cuatro atacantes muertos, seis heridos y un funcionario cubano lesionado.
Venezuela y el factor energético
El tema cubano ha cobrado mayor relevancia tras la caída del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado clave de La Habana. La interrupción de los envíos de petróleo desde Venezuela ha profundizado la crisis energética en la isla.
Trump insinuó semanas atrás que una intervención militar en Cuba podría no ser necesaria, pues la fragilidad económica del país podría provocar un colapso interno.
Además, firmó una orden ejecutiva que contempla aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, medida que, según analistas, podría agravar la crisis humanitaria.
Reacciones y presión interna en EE.UU.
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, aseguró que el embargo estadounidense sigue plenamente vigente y denunció que su impacto constituye un “castigo colectivo”.
Paralelamente, más de 40 organizaciones civiles en Estados Unidos enviaron una carta al Congreso solicitando que se revierta la política hacia Cuba. Entre los firmantes figuran la Alianza de Bautistas, ActionAid USA y la Iglesia Presbiteriana, quienes advirtieron que cortar los suministros energéticos podría derivar en un colapso humanitario.
Comunidad exiliada, en la mira
Trump también hizo referencia a la comunidad de exiliados cubanos en territorio estadounidense, al señalar que podría haber “algo muy positivo” para quienes abandonaron la isla, aunque no ofreció detalles.
Mientras que el Departamento de Seguridad Nacional y la Guardia Costera investigan el reciente incidente marítimo.
Datos
- ¿Qué dijo Trump sobre Cuba?
- El presidente de Estados Unidos planteó la posibilidad de una “toma amistosa de control de Cuba” y confirmó que existen conversaciones a alto nivel con autoridades de La Habana.
- ¿Qué implicaciones tendría esta postura?
- Podría derivar en nuevas medidas económicas o diplomáticas, como aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, lo que impactaría la ya frágil economía de la isla.
- ¿Cómo afecta esto a los ciudadanos cubanos?
- La crisis energética y las restricciones económicas podrían profundizar las dificultades humanitarias, especialmente en el acceso a energía y servicios básicos.
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