La autorización y edificación de nuevos fraccionamientos en la zona de Lomas Verdes, municipio de Naucalpan de Juárez, ha generado molestia y malestar entre los vecinos, al grado de que han realizado bloqueos vehiculares en protesta por la construcción de esos macrocomplejos inmobiliarios.
La mayor parte de las manifestaciones populares recientes se centran en contra de dos desarrollos habitacionales verticales denominados “La Luna” y “La Fortuna”, en donde, según denuncias de los vecinos, se pretenden edificar más de mil departamentos, además de otro proyecto contemplado en Santa Cruz Acatlán que prevé 462 viviendas adicionales.
Los colonos de Lomas Verdes y fraccionamientos colindantes argumentan que la infraestructura actual de la zona no tiene la capacidad para soportar la cantidad de nuevos residentes que llegarán masivamente.
Vale recordar que la avenida Lomas Verdes sufre de saturación desde hace años por su conexión con el Boulevard Manuel Ávila Camacho y la autopista Chamapa-Lechería. Los vecinos advierten que añadir miles de vehículos al flujo diario colapsará por completo el tránsito. Critican que el acceso al nuevo proyecto se planee por calles internas de la primera sección, como Paseo Quetzal o Paseo Faisán, en lugar de vialidades principales o zonas como San Mateo Nopala.
Además, se han reportado afectaciones físicas y grietas en las viviendas colindantes debido al uso de maquinaria pesada. Asimismo, denuncian fugas constantes provocadas por la ruptura accidental de tuberías de agua y gas natural subterráneo durante las excavaciones.
El gobierno municipal se deslindó de los permisos de construcción, aclarando que las autorizaciones y licencias de impacto urbano fueron otorgadas durante la administración panista anterior, encabezada por Angélica Moya Marín entre 2022 y 2024, pero se comprometió a establecer mesas de diálogo para revisar la legalidad y mitigar el impacto dentro del marco normativo local.
El conflicto llegó a los tribunales, ya que empresas inmobiliarias como Desarrollo Estimable interpusieron demandas civiles multimillonarias contra los representantes vecinales que lideraban las protestas, exigiéndoles indemnizaciones bajo el argumento de que las manifestaciones dañaban la preventa de los departamentos.
Y es que vecinos de la zona protestaron y bloquearon la avenida Lomas Verdes, con dirección hacia la zona de Periférico, para exigir respeto al uso de suelo de sus viviendas ante la construcción de complejos inmobiliarios. Los manifestantes denunciaron la construcción de más de mil desarrollos: casas, edificios y departamentos, cerca de sus propiedades en Privada Lomas Verdes y Luna Residencial.
Advirtieron sobre posibles afectaciones no solo al medio ambiente, sino a los servicios de agua y luz y a las vialidades de San Mateo y la parte alta de Lomas Verdes, así como el incremento de la delincuencia, ante la llegada de más habitantes y el paso de unidades de carga pesada, afectando la carpeta asfáltica.
Esto se ha convertido en un problema legal que parece no tendrá un final feliz por todos los actores involucrados: colonos, empresarios inmobiliarios, proyectistas, contratistas y las autoridades municipales. Es complicado que revoquen los permisos ya autorizados, pero los colonos tienen razón: esta zona ya es una antesala del infierno; con los nuevos fraccionamientos será un completo infierno por la precariedad de los servicios y la saturación de las vialidades.

