El Estrecho de Ormuz se encuentra entre las costas de Irán (al norte) y una sección del territorio de Omán y Emiratos Árabes Unidos (al sur). Es la única salida por mar para gran parte del crudo proveniente de Arabia Saudita, Irán, Iraq, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.
Pero no solo es crudo lo que pasa por dicho canal; también pasa el 30% del comercio global de nutrientes nitrogenados, utilizados en los procesos de fertilización de los cultivos, y el 20% del gas natural licuado (GNL) necesario para fabricarlos.
Debido al conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, el tráfico de embarcaciones por el estrecho se desplomó un 97% en las primeras semanas de marzo y, con ello, la seguridad alimentaria de muchos países está en riesgo.
Consideremos que en el Golfo Pérsico se concentra cerca de la mitad de las exportaciones mundiales de urea y azufre, dos de los principales abonos utilizados en la agricultura. Arabia Saudí e Irán son los mayores productores de la región y la interrupción de la navegación por el estrecho de Ormuz ha provocado un aumento superior al 50% de los precios de la urea y, para el azufre, más de un 40%. Adicionalmente, la industria se enfrenta a un riesgo añadido: el encarecimiento del gas, la principal fuente de energía utilizada en el proceso de fabricación de fertilizantes.
Hechos que ocurren apenas unas semanas antes del inicio de la siembra de primavera en el hemisferio norte, por lo que se teme que, en el caso de que el conflicto se prolongue varios meses, el encarecimiento y la escasez de abono podrían provocar una caída de la actividad agrícola, ya que la reducción en la aplicación de fertilizantes se traduce directamente en menores rendimientos agrícolas, lo que disminuye la producción de granos básicos y provocaría una amenaza de crisis alimentaria mundial, al elevar el costo de los alimentos básicos, intensificar la inflación alimentaria y reducir la disponibilidad de nutrientes esenciales en el suelo.
Y, aunque la crisis es global, los principales afectados son los países importadores que dependen de la ruta del Golfo para sus insumos agrícolas, siendo India y Brasil dos de los más vulnerables, además de afectar el suministro a Europa.
En resumen, la relevancia del Estrecho de Ormuz radica en que su control o bloqueo afecta la base del suministro mundial de fertilizantes, impactando directamente en la capacidad de producción agrícola global.
- https://ojoalclima.com/articles/estrecho-de-ormuz-la-crisis-en-iran-amenaza-la-produccion-mundial-de-alimentos-debido-a-los-fertilizantes
- https://legrandcontinent.eu/es/2026/03/24/economia-rusa-con-el-cierre-de-ormuz-moscu-refuerza-su-poder-en-el-mercado-de-los-fertilizantes/
- https://www.cesce.es/es/w/comunicacion/noticias-internacionales/encarecimiento-de-los-fertilizantes

