El periodista se sienta en el mismo lugar, junto al ventanal desde el cual ve la calle. Se escuchan ‘sirenas’ de patrullas. Hay una gran movilización para prever cualquier acción del crimen organizado, como la de octubre de 2012, cuando soldados mataron en Coahuila a Heriberto Lazcano Lazcano, “El Lazca”, líder de “Los Zetas”, pero su cadáver fue rescatado de la morgue a balazos por sicarios de Miguel Treviño, “El Z-40”.
Ahora la nota del sexenio es la muerte a manos de la Marina de Nemesio Oseguera, “El Mencho”. Está por encima incluso de las detenciones de Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, y Joaquín Guzmán López, hijo del “Chapo Guzmán” (fueron los gringos quienes las realizaron). Con la caída de Nemesio se activó el Código Rojo en el país, una respuesta militar ante situaciones de alta violencia.
“El Mencho” se encontraba en el ‘Pueblo Mágico’ de Tapalpa, Jalisco. Ahí, en una cabaña, se reunió con Guadalupe Moreno Carrillo, dama de la alta sociedad jalisciense, con quien pasó la noche del viernes 20 de febrero. Ella era la “informante” de los militares —según explicó el secretario Ricardo Trevilla—. Al salir de ese ‘nidito de amor’ y dejar al criminal fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación —buscado en México y EU por su brutalidad—, se activó el operativo de captura.
“El Mencho” fue cercado entre la maleza por los agentes. Ese sujeto, que fundó en 2010 el cártel más sanguinario de la historia, murió por heridas en el abdomen. Y todo por una mujer. Se acabaron los abrazos que le heredó Andrés Manuel a Claudia…
Asesino pasional
También un 22 de febrero, pero de 2014, fue arrestado en Mazatlán Joaquín Guzmán Loera, durante un operativo denominado “Gárgola”. Le “cayeron” junto a su esposa, Emma Coronel, y sus hijas. No opuso resistencia. Fue trasladado al penal de máxima seguridad del “Altiplano”, donde, muy al estilo de Guillermo del Toro, en julio de 2015 escapó por un túnel cavado desde su celda. En octubre de ese año, el enamoradizo sujeto se reunió con Kate del Castillo; quería que ella contara su vida. Nuevamente fue una mujer la causante de la caída del narco.
El 7 de enero de 2016, los federales lo ubicaron en Los Mochis. Intentó escapar por el alcantarillado, muy a su forma espectacular. Estaba con Orso Iván Gastélum. Robaron un vehículo y fueron aprehendidos. Fue extraditado a EU, donde cumple cadena perpetua.
Sicarios acribillados
Diversos capos del narcotráfico mexicano han preferido morir antes que entregarse. Arturo Beltrán Leyva, “El Mochomo”, líder del Cártel de los ‘Beltrán Leyva’, fue sitiado en Cuernavaca en diciembre de 2009. Se ocultaba en un departamento de lujo. Se enfrentaron a cientos de elementos de la Marina y el Ejército. Fue un fiero combate: paredes perforadas, muebles destrozados, el piso repleto de casquillos. “El Barbas” o el “Jefe de Jefes” fue abatido con seis sicarios más.
El 5 de noviembre de 2010, Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, “Tony Tormenta”, líder del “Cártel del Golfo” y hermano de Osiel Cárdenas, fue ubicado en Matamoros. En un brutal enfrentamiento, “Tony Tormenta” cayó abatido junto con cuatro sicarios.
En 2017, en Reynosa, Julián Loiza Salinas, “El comandante Toro”, líder del Cártel del Golfo, tras una cruenta balacera contra militares, fue ejecutado junto con Francisco “Pancho” Carreón, cabecilla de “Los Zetas”.
Todas estas acciones demuestran que nuestras fuerzas armadas, si así lo quisieran, podrían acabar con tantos criminales que han secuestrado a México; pero, mientras se deciden, con la muerte del “Mencho”, muchos, sobre todo políticos, ya respiran a salvo. Nos vemos en otro Sótano. Mi X: @raulmandujano.

