Y para ponernos en contexto, las manifestaciones en Francia continúan desde hace algunas semanas y es que un grupo de activistas busca reactivar el movimiento de los “chalecos amarillos” de 2018 contra lo que consideraban injusticias sociales[i].
Pero ¿cuáles eran tales injusticias en ese entonces? Entre otras, fueron el anuncio de un aumento en los impuestos sobre los combustibles (especialmente al diésel o gasóleo), a través del impuesto TICPE (similar, de alguna manera, al IEPS de México), impulsado por el gobierno del presidente Emmanuel Macron.
Sin embargo, el descontento escaló rápidamente y se transformó en una protesta más amplia debido a varias razones de fondo:
- Un crecimiento económico relativamente débil, de tan solo un 0.5 % anual.
- Alto costo de vida: El incremento en los precios del petróleo y los combustibles afectaba directamente a las familias de zonas rurales y periurbanas que dependían del automóvil para trasladarse a trabajar.
- Injusticia fiscal: Los manifestantes denunciaron que las reformas fiscales de Macron beneficiaban a las clases más acomodadas y recaían de manera desproporcionada sobre la clase trabajadora y la clase media.
- Desigualdad económica y estancamiento: Frustración acumulada por la pérdida de poder adquisitivo, el desempleo y la percepción de un gobierno desconectado de la realidad social.
- Rechazo a la figura presidencial: Críticas hacia el estilo de liderazgo de Emmanuel Macron, al que consideraban arrogante y alejado de las necesidades del pueblo.
Ahora, ocho años más tarde, en octubre de 2026, las revueltas tienen su origen en una combinación de crisis educativa, alto costo de vida y un profundo malestar socioeconómico y político[ii]. Pero ¿qué es lo que reclaman ahora?
- Condiciones escolares: Las movilizaciones comenzaron en septiembre de 2026, impulsadas por estudiantes de secundaria en la academia de Créteil (y luego a nivel nacional), quienes denunciaron la falta de profesores, aulas saturadas con 32 a 35 alumnos, edificios deteriorados (más del 80 % de las escuelas primarias tienen más de 50 años) y altas temperaturas en las aulas durante las olas de calor.
- Plataforma Parcoursup y recortes: Los jóvenes exigieron la eliminación del sistema informático de selección universitaria (Parcoursup), mayores sustituciones docentes y una solución a la precariedad de las instalaciones.
- Inflación y energía: Las protestas estudiantiles se unieron a convocatorias masivas de sindicatos como la Confédération générale du travail (CGT) y movimientos ciudadanos debido a una inflación del 3.1 %, registrada en septiembre de 2026 (mientras que en México, para el mismo periodo, fue de 3.45 %), un fuerte encarecimiento de la energía, de alrededor del 21.3 %, mientras que en México se controla por la aplicación del IEPS, y aumentos drásticos en combustibles como el diésel (44.1 %) y la gasolina (25.7 %).
- Poder adquisitivo: Los manifestantes reclamaron por salarios considerados insuficientes frente al costo de vida (con un salario mínimo SMIC bruto de 1,867.02 euros mensuales).
- Presupuesto y deuda: El contexto económico general está marcado por una deuda pública récord que alcanza el 119 % del PIB y recortes presupuestarios del gobierno de Emmanuel Macron y del primer ministro Sébastien Lecornu. [1, 2, 3]
3. Confluencia de grupos y disturbios
- Violencia urbana: Aunque cientos de miles de ciudadanos marcharon pacíficamente (reuniendo entre 410,000 y 550,000 personas en las jornadas de mediados de octubre), las protestas fueron aprovechadas por elementos radicales de extrema izquierda y grupos delincuenciales, lo que desató saqueos a comercios, incendios y enfrentamientos con la policía que llevaron a miles de detenciones y a la implementación de toques de queda nocturnos parciales en ciudades como París, Lyon y Marsella. [1, 2, 3, 4]
[i] https://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2026-10-19/ap-explica-las-causas-del-estallido-social-en-francia-y-la-respuesta-del-gobierno
[ii] ¿Por qué están protestando en Francia los estudiantes? | Vídeos | EL PAÍS

