Solo odio y retroceso
DigitalMex - Periodismo Confiable
Publicado en Opinión

Solo odio y retroceso

Viernes, 27 Marzo 2026 00:10 Escrito por 
Ganando Espacios Ganando Espacios Noemí Muñoz

De nuevo, un ataque de odio. Un adolescente decidió que tenía que matar para ser visto; lo intentó por internet, pero hay tanto odio en comentarios e imágenes que se mezcló con todo.

Su acto es totalmente condenable. Un niño con R15 entró a un colegio y dio rienda suelta a sus pensamientos más delirantes.

Ahora, dos familias siguen pensando en por qué sucedió esta tragedia. No hay explicación que valga.

¿Qué pasa con la sociedad? ¿Qué pasa con nuestros niños y adolescentes? Unos caen en las garras del narcotráfico, de las drogas; otros se adentran en subculturas que dan cabida a su maldad, pero también a la ausencia de escucha, a una buena atención mental.

Tres jóvenes en este país han atacado a personas inocentes en nombre de una ideología que es un retroceso para la lucha de las mujeres que quieren erradicar el machismo y la violencia.

Los niños y adolescentes están expuestos a todos aquellos “maestros” o “gurús” en las redes que no solo los adoctrinan, también los manipulan para convertirse en una pesadilla.

Hay un neomachismo en crecimiento que es palpable en este tipo de acciones.

Los algoritmos de las redes sociales no buscan educar, sino retener. Si un adolescente vulnerable consume contenido de resentimiento, el algoritmo le entregará más de lo mismo, validando sus delirios y aislándolo de la realidad.

Existen subculturas que capitalizan la soledad y la falta de propósito de algunos jóvenes, ofreciéndoles una identidad basada en el odio hacia las mujeres y el desprecio por la vulnerabilidad, disfrazándolo de "fortaleza" o "despertar".

Hay una ausencia de escucha. La falta de herramientas emocionales para gestionar el rechazo o la frustración termina siendo canalizada a través de la violencia y el uso de armas de alto calibre.

Si ponemos la lupa sobre este problema, salen tantas causas asustantes como la venta de armas a menores o el descuido de la familia. La falta de protocolos para atender a un adolescente con problemas. Un adolescente que tuvo demasiado tiempo frente a las redes para encontrar a muchos que, como él, no saben manejar sus emociones y dan paso al resentimiento.

Necesitamos volvernos a vincular. Estamos sobreconectados y desconectados como familia, como comunidad.

El odio se nutre del aislamiento. La única forma de combatir estas ideologías de retroceso es fortaleciendo la comunidad y no dejando que el discurso de "nosotros contra ellos" gane la narrativa en casa o en las aulas.

El mayor peligro después de estas tragedias es que nos callemos o nos acostumbremos. La indignación es necesaria; es el motor para exigir mejores políticas de prevención y una atención real a la salud mental escolar.

¿Por qué estamos retrocediendo?

 
 
Visto 110 veces
Valora este artículo
(0 votos)
Noemí Muñoz

Ganando espacios