Trump está un tanto molesto con el secretario de Energía, Chris Wright, tras ciertas declaraciones que dio recientemente, ya que se aproximan las elecciones de mitad de mandato y los ciudadanos norteamericanos no están muy felices, debido, entre otras muchas políticas de Trump, al conflicto con Irán, que como consecuencia elevó los precios del crudo y, por tanto, los precios de la gasolina.
Y, aunque la administración actual de Estados Unidos argumenta que el impacto económico (sobre los precios del crudo y, por lo tanto, de los combustibles derivados del mismo) de la guerra contra Irán está por terminar, hay otros que no se lo creen.
Dentro de los primeros se encuentra Bessent, el secretario del Tesoro, que afirmó: “Creo que el conflicto terminará. Creo que los precios de la gasolina volverán a sus niveles anteriores o incluso bajarán”. Hablando de una situación llamada backwardation, que se refiere a que el precio de mercado de una materia prima es más alto hoy que a futuro; esto ocurre, principalmente, por una escasez de suministro inmediata (por ejemplo, la generada por el cierre del Estrecho de Ormuz) o una alta demanda, indicando que el activo es más valioso ahora que en el futuro.
Para entenderlo mejor: si hoy el petróleo cuesta 95 USD por barril y el contrato de futuro a seis meses cuesta 90 USD, el mercado está en backwardation.
Dentro de los segundos, con un poco más de pesimismo, se encuentra el secretario de Energía, Chris Wright, quien declaró que podría pasar algún tiempo antes de que los precios de la gasolina vuelvan a bajar de los 3 dólares por galón. “Eso podría ocurrir a finales de este año”, dijo Wright. “O tal vez no ocurra hasta el año que viene”, lo cual afectaría de manera negativa la imagen del gobierno de Trump.
Por nuestra parte, no debemos olvidar que México importa cerca del 50 % de su demanda de gasolina de Estados Unidos y que, por tanto, el precio en México se ve afectado directamente por lo que pasa allá.
Si bien el gobierno de México ha estado implementando ajustes al subsidio (IEPS) y el control de precios (a la gasolina), estas medidas: 1) afectan a los gasolineros y las fuentes de trabajo que ellos generan; 2) el subsidio que se aplica es dinero que se desvía de otros proyectos, mismos que quedan desatendidos; 3) es incierto el tiempo que durará la guerra contra Irán y, por tanto, sus efectos sobre el precio del crudo.
Los invito a leer mi siguiente artículo sobre el IEPS y cómo funciona, ya sea como subsidio o como medio de recaudación.

