Hoy el amanuense mira por la ventana de esa pequeña e histórica cafetería del centro histórico. Afuera unas 80 mujeres gritan que “¡se cayó un ídolo y nació un agresor de mujeres!”. Se refieren al ex jugador del América y ahora diputado federal Cuauhtémoc Blanco, en otrora época alcalde de Cuernavaca postulado por el extinto Partido Socialdemócrata (PSD), y luego gobernador de Morelos por Morena y PT (¿ya ven como sin estudios ni carrera política puedes llegar a gobernar un estado o un país?). El sujeto fue cobijado por diputadas de su partido para lograr inmunidad política que al grito de ¡No estás solo! dejaron solas a las víctimas y mostraron un rostro de poder por encima de la sororidad.
Mientras sorbe a su café americano sin azúcar que le sirvió su siempre amable waitress Brenda, el periodista reflexiona cómo es tan espinoso que las mujeres pongan un ejemplo a los hombres de unidad. Son los intereses políticos y de partido las que las dividen. Mire usted hace unos días, la Asociación de Periodistas y Comunicadores Mexiquenses (APYCM), convocó a mujeres periodistas y comunicadoras para participar en un conversatorio sobre el día el Día Internacional de la Mujer. Se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAEMex.
Pero ese no es el tema, lo es el que, en medio de escenarios electorales, como son la vacilante elección de jueces y magistrados y la selección de secretarios de delegaciones del sindicato estatal de maestros, también la Universidad, el Alma Mater, pronto elegirá a una nueva rectora (un requisito elemental era, al parecer, que fueran mujeres, así que los tres hombres aspirantes fueron desechados cual papel de baño usado) pero, parece que ésta, la elección histórica, la que pondrá en la oficina de Instituto Literario por primera vez a una mujer, se cristianiza como la más embrollada.
Es divertido porque antes siquiera de que la convocatoria fuera publicada, ya las redes sociales publicaban beats en los que aparecía la imagen de Eréndira Fierro Moreno, lo que la colocó en la palestra mediática como la candidata oficial, a la que le filtraron pormenores del proceso, la que incluso comenzó a invadir espacios virtuales con reels de 15 segundos diciendo quién es ella, la misma que no sabe cómo relacionarse con la prensa pero que al parecer en breve tendrá un comunicador que ya habría estado atendiendo la comunicación institucional universitaria, o que, incluso, pudiera ser la más grande distracción para confundir el proceso y dejarla puerta abierta a, tal vez, quizá, María José Bernáldez o Maricruz Moreno Zagal, o por qué no, a María Dolores Durán, Patricia Zarza o la propia Laura Benhumea González, ex directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Laura ha sido la más maltratada. Presentó su renuncia a la FCPyS para contender, entregó su documentación y fue rechazada, buscó penetrar la coraza del Consejo Universitario a través de las leyes y un Juez ordenó su registro por anomalías institucionales, aun así, no querían permitirle participar sintiéndose ofendidos “por corregirles la plana”. Finalmente lo logró. Con dos semanas de dilación contra sus oponentes inició su cruzada prometiendo transparentar la normatividad institucional universitaria.
Pareciera que ellas quieren “meterse el pie”, mientras descubren su voracidad y poca sororidad, y sucumben ante la manipulación del poder. Pero no todo está perdido, faltan algunos días y como exigen ellas, si hay “piso parejo”, hay equidad y legalidad.
Por bien de mi Alma Mater, anhelo que esta elección por la Rectoría sea la más sensata y ejemplar. Ojalá así sea. Hasta otro Sótano. Mi X @raulmandujano